La importancia de la limpieza

Unos grifos y unas líneas de cerveza limpias son imprescindibles para mantener la calidad de la cerveza artesanal.
Los cerveceros independientes dedican mucho tiempo, esfuerzo y recursos para elaborar la mejor cerveza posible para el público. Los ingredientes se escogen a mano, se utilizan las últimas novedades tecnológicas en los equipos de producción de cerveza y ésta se prueba durante todo el proceso de su elaboración para asegurar la máxima calidad.
Todo ese trabajo se puede arruinar en el tiempo que tarda la cerveza de trasladarse desde el barril al vaso si las líneas de servicio no se han limpiado y mantenido correctamente.

La cerveza de barril tiene muchos enemigos, entre ellos; la levadura, el moho, las bacterias o las llamadas “piedras de cerveza”.

La levadura se distingue como un crecimiento superficial de color blanco o gris que se puede encontrar en los componentes del sistema de servicio (grifos, acopladores de barril y desagües) que son expuestos al aire.

El Moho es un crecimiento superficial de color marrón o negro que se encuentra en los componentes del sistema de servicio también expuestos.

Las bacterias que estropean la cerveza arruinaran tanto el sabor como el aroma de la misma. Estos microorganismos no son perjudiciales para la salud, pero provocaran sabores muy desagradables.

Por último, las “piedras de cerveza” de color gris o marrón, son una acumulación de oxalato de calcio que se desprende con el tiempo si el sistema de servicio no se mantiene adecuadamente. Por lo que pueden terminar en la pinta dándole un efecto negativo al sabor.

La Brewers Association define una lista de estándares mínimos de limpieza para las líneas de servicio, siempre usando un equipo de protección personal (gafas, mascarilla y guantes) al manipular algunos productos químicos que se requieren en la limpieza de las líneas.

  • Las líneas de servicio se deben limpiar como mínimo cada dos semanas con un detergente alcalino, para eliminar proteínas y películas que se acumulan rápidamente.

  • El producto químico de limpieza tendría que recircular por la línea de servicio al menos durante 15 minutos a una velocidad de hasta dos galones por minuto. No se recomienda remojarlas, pero la solución de limpieza debería dejarse durante al menos 20 minutos si la recirculación no fuese posible.

  • Todos los grifos deberían desmontarse completamente y limpiarse mínimo cada dos semanas. Asegurando el cambio de sellos o juntas dañadas.

  • Los compuestos inorgánicos como las “piedras de cerveza” se eliminan a través de la limpieza con ácido, que se han de realizar trimestralmente.

  • Los jumpers y las líneas de vinilo se han de remplazar anualmente.

  • Los acopladores deben reemplazarse en función de su condición. Se debe inspeccionar el sello inferior del acoplador y los anillos tóricos para asegurarse de que están lubricados correctamente con algún producto de calidad alimentaria.

  • Los acopladores de buena calidad y los grifos que han sido bien mantenidos pueden durar toda una vida. Las piezas que son 100% de acero inoxidable son las más fiables y proporcionarán la mejor experiencia de calidad.

  • Hay que asegurarse siempre de enjuagar las líneas con agua limpia después de la limpieza.

  • Es posible que sea necesario reemplazar las líneas de servicio después de haberlas utilizado con cervezas de raíz, cervezas ácidas o sidras para evitar una influencia permanente del sabor.

En el siguiente video se puede observar lo que sale de unos grifos mal mantenidos después de una limpieza a fondo;

*Fuente: brewersassociation